A diferencia del plano nacional, donde se dice que Marcelo Ebrard podría irse a Movimiento Ciudadano en caso de no ser la ‘corcholata’ favorecida y desde ahí ganarle a Morena, la sucesión en Tabasco está en sintonía plena con López Obrador. En su entorno más cercano no se prevé una elección de riesgo para la gubernatura.
Después del triunfo de Delfina Gómez en el Edomex, donde la aportación de votos del PT y el PVEM fue determinante, López Obrador puede darse ciertos lujos en su terruño, como el hecho de tomarse con calma la nominación del abanderado, o abanderada.
Y es que en Tabasco no hay un Marcelo Ebrard, un peso pesado que pueda meter algo de nervio en las filas morenistas si es que decide irse a la oposición. Siguiendo esta idea, Morena podría superar con creces una posible insurrección de Javier May, quien hasta ahora ha sido el aspirante más confrontado, no sólo con la dirigencia estatal del partido, sino con Adán Augusto y con el gobernador Merino.
Si el director de Fonatur no es el nominado, jamás se irá a encabezar su aspiración con otros colores, algo que sí podría hacer el canciller en el contexto del país. Si May no es el ‘bueno’, no tendría más que de dos sopas: sacar votos para el candidato o caer en una automarginación que le resultaría contraproducente.
Como Morena en Tabasco parece estar bien blindado ante una ruptura interna, uno de los principales retos del gobernador Merino será tratar de calmar los ánimos internos. El propósito es que la selección del candidato, o candidata, sea lo más tersa posible. Y aunque no lo fuera, ninguno de los aspirantes cuenta con un capital político tan grande como para separarse del partido e irse con las siglas opositoras.
Pero no es todo. El blindaje de Morena es también para las balas que pudieran lanzar desde el PVEM o el PT. A diferencia del Edomex, donde ambos partidos tuvieron los votos suficientes como para inclinar la balanza hacia Delfina porque Morena solo no pudo, en Tabasco son casi inexistentes. A menos que sus respectivas dirigencias nacionales negocien bien en Tabasco, no se ve cómo podrían obtener más espacios en las boletas.
En este sentido es que AMLO cuenta con todo el tiempo del mundo para tomar la decisión que mejor convenga al llamado proyecto de la 4T, pensando a la vez en lo que será su vida como expresidente. No hay que ser muy avezado para entender que Tabasco será de nuevo su escaparate cuando deje Palacio Nacional.
Así es como se presenta la cuenta regresiva para las elecciones estatales de 2024: con un Morena tan fuerte que superará cualquier conflicto interno. Con una lógica influencia del presidente en la nominación. Y con un gobernador con el poder político necesario como para poner orden en la casa.
: LA RÚBRICA
El Consejo Nacional de Morena sesionará el domingo próximo para proponer el método de selección para la candidatura a la Presidencia de la República. El Consejo Nacional, presidido por el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, sesionará de manera virtual el 11 de junio a las 18:00 horas… Marcelo Ebrard dará a conocer este martes su propuesta para lo que llamó “una elección transparente del candidato o candidata” … La alcaldesa de Centro, Yolanda Osuna Huerta, felicitó a Delfina Gómez por su victoria en el Estado de México: “Nos da mucho gusto, nos sumamos al júbilo de la próxima gobernadora, nuestras felicitaciones para ella”, dijo a los reporteros en la ceremonia cívica para conmemorar el 145 aniversario del natalicio de Francisco Villa, en la Plaza La Revolución… Dicen que Mario Llergo ya tomó nota de lo publicado ayer en esta columna, acerca de la forma en que Arquímedes Oramas Vargas quiere utilizarlo para obtener espacios en Morena rumbo a los comicios del año entrante. Gentes de su entorno confirman que, efectivamente, el diputado federal desconocía ese episodio de deslealtad tenida con Adán Augusto en los albores de la elección de 2018.