Dicen que cuando siembras un acto, lo mas probable es que coseches un hábito. Y si siembras un hábito, cosecharás un carácter. Por tanto, si siembras carácter, indudablemente cosecharas destino.
El diccionario establece como definición de propósito “la firme determinación de hacer algo”; o bien, “es el objetivo que se pretende alcanzar”. El propósito es un intento, una intención de lograr algo.
Al finalizar el año, muchos de nosotros hacemos un recuento de lo positivo, lo negativo e incluso de los daños que hemos sufrido durante este ciclo y a partir de este balance empezamos a proyectar nuestros propósitos para el nuevo inicio. Desde luego que hay propósitos de todo tipo: familiares, laborales, sentimentales, de salud y demás. Por ejemplo, en diciembre se vacían los gimnasios y en enero están abarrotados.
Lo cierto es, que los propósitos que no seamos capaces de convertir en verdaderos objetivos y metas, será muy difícil que alcancen un fin favorable. La vida misma esta llena de retos, pero dependen de nosotros encauzar las circunstancias.
En lo particular desde hace algunos años, uno de mis mayores propósitos ha sido la lectura, y gracias a establecerme metas, he podido alcanzar un determinado número de lecturas al año que antes no lograba.
De regreso al terruño, después de unos días de vacaciones, encontré un libro que llamó mi atencion, “Terapia Literaria” es el título y es una especie de manual para lectores. Escrito por Maura Gomez, quien dirige mas de 15 clubes de lectura, inquietud que le nace al darse cuenta que la gente lee muy poco; y Valentina Trava, del Librero de Valentina, quien a través de este portal y con gran éxito comparte sus lecturas ademas de entrevistar a grandes escritores, acercando de esta manera la lectura a muchísimas personas.
De ahí que en esta primera incursión del 2023, además de extenderles mis mejores deseos, me gustaría recomendarles incluir en sus propósitos de año nuevo un espacio para iniciar o continuar con el hábito de la lectura. Mario Quintana dice: “El verdadero analfabeto es aquel que aprendió a leer y no lee”, tal vez nunca nos hemos preguntado ¿cuáles son nuestras excusas? Sobre lo libros y los lectores se dicen muchas cosas, la realidad es que los libros no distinguen entre lectores, a un libro no le importa quién eres y qué haces, a qué te dedicas, si tienes o no una carrera profesional y no se necesita ser especialista en ningún tema porque para eso llegan, para enriquecernos de conocimiento, de emociones, de otras perspectivas y realidades.
Maura y Valentina nos dan una serie de tips compartiéndonos su amena experiencia para disfrutar de la lectura. En principio leer no es una obligación, hay que decidir intentarlo, establecer tiempos y metas. Sugieren que encuentres tu libro, aunque puede parecer difícil no lo es, siempre y cuando tengas claro que temas te interesan. Es importante elegir el mejor momento para leer, encuentra un espacio, una buena luz, prepara tu bebida favorita, deja en silencio tu celular. Visita las librerías y bibliotecas con frecuencia, ve solo o invita a tu familia, amigos, etc. Elige un libro pequeño para empezar, incorpora la lectura a tu vida diaria, sigue cuentas que recomienden libros, siempre ten a la mano un libro, nunca sabes en que momento te puede salvar. Platica sobre lo que leíste a quien quiera escucharte, no hay nada mas gratificante que comentar, compartir la emoción de la lectura recién terminada. Y si empezaste un libro y no te gusta o te aburre déjalo e inicia otro, no te desanimes, decía Jorge Luis Borges que no hay que leer porque el libro este de moda o porque el autor sea muy famoso, la lectura debe ser una forma de la felicidad, y a nadie se le obliga a ser feliz…