CULIACÁN.- El gobierno del presidente López Obrador reivindicó este jueves la fuerza y capacidad del Estado mexicano al detener, sin que se produjera ninguna masacre, a Ovidio Guzmán, alias El Ratón, líder de una de las fracciones del cartel del Pacífico y clasificado como uno de los hombres más buscados por Estados Unidos, por el que se ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares.
En una demostración de poder frente a los grupos del crimen organizado, ante la violencia inusitada con la que comenzó el año, la administración federal puso fin así a las especulaciones y a una de las mayores denostaciones contra el presidente de la república por haber ordenado la liberación del hijo de El Chapo el 17 de octubre de 2019.
CUIDAR VIDAS, LA PRIORIDAD
Sin que se entendiera su interés de cuidar vidas y evitar la muerte de inocentes, tras el llamado “Culiacanazo” se acusó al mandatario y a su gobierno de haber claudicado frente a este grupo criminal e incluso de haber pactado con el, poniendo como supuesta evidencia las imágenes cuando en Badiraguato se acercó a saludar de mano a la mamá de El Chapo.
Pasaron tres años y tres meses de aquel suceso y luego de que en las primeras horas del año delincuentes asaltaran la prisión de Ciudad Juárez, para liberar a sangre y fuego a decenas de criminales, para que el ejecutivo federal diera la orden de responder ya no con abrazos sino con balazos a estos grupos.
Así en medio del poderoso despliegue en la frontera y de los enfrentamientos para recapturar al líder de Los Mexicles, Ernesto Alberto Piñón, El Neto, en Culiacán, Sinaloa las fuerzas armadas cumplieron una orden no menos importante: detener a Ovidio Guzmán.
LABOR DE INTELIGENCIA
De acuerdo con el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, la captura del peligroso criminal, generador de violencia en cuatro estados y en la región nortes del país, tuvo detrás una labor de inteligencia y táctica militar que duró seis meses.
Fue mediante este trabajo que se logró identificar su área de influencia y este jueves cinco tras observar a hombres armados a bordo de vehículos blindados se les cercó y tras ordenarles que descendieran de las unidades se inició un enfrentamiento armado.
“Después de controlar la agresión directa en contra de las fuerzas de seguridad se identificó a Ovidio N, entre los integrantes de este grupo delincuencial, logrando su aseguramiento en posesión de armamento de uso exclusivo del Ejército y Fuerza Aérea mexicanos”, narró.
Tras la detención, los miembros del grupo criminal liderado por Ovidio sembraron el caos y el terror en Culiacán, con 19 narco bloqueos, que incluyeron al aeropuerto de la ciudad, la base aérea militar número 10 y a todas las entradas de la ciudad.
Pese a todo, las autoridades solo reportaron la baja de un elemento de la Guardia Nacional y de un policía, así como a siete policías y algunos miembros de las fuerzas armadas heridos. Aunque la ciudad se paralizó de forma inusitada, se cumplió la orden presidencial de cuidar vidas y no realizar masacres, lo mismo que se decidió en octubre de 2019, el día del “Culiacanazo”.
Ovidio Guzmán durmió ya en el reclusorio de máxima seguridad del Altiplano en el Estado de México. Pesan sobre él cargos por diferentes delitos en México, pero también en Estados Unidos por tráfico de metanfetaminas y fentanilo, de ahí que sea posible su extradición.

Luis Cresencio Sandoval de Sedena y Rosa Icela Rodríguez, informaron la detención.
Ya duerme en el penal del Altiplano
Casi de inmediato a su detención en Culiacán, Ovidio Guzmán ‘El Chapito’, fue trasladado a la Ciudad de México al filo del medio día y luego al Centro Federal de Readaptación Social No. 1 ‘Altiplano’, en Almoloya de Juárez, Estado de México.
El titular de la Sedena, Luis Cresencio Sandoval, dijo que Guzmán López fue trasladado desde el punto de su detención a la Ciudad de México, en aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana.
Comentó que tras la captura fue trasladado a las instalaciones de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada, (FEMDO) para ser puesto a disposición del Ministerio Público y determinar su situación jurídica.
Por la tarde fue trasladado vía aérea de la FEMDO, en la colonia Guerrero de la Ciudad de México, al Centro Federal de Readaptación Social No. 1 “Altiplano”, en Almoloya de Juárez, Estado de México, en donde comparecerá ante un juez de control.
Al haber sido detenido en flagrancia por el Ejército, en posesión de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, debe ser presentado ante un juez de control que determine la legalidad de su aprehensión y su situación jurídica.

Ovidio fue traslado en un camión blindado y luego en helicóptero.
Recaptura ¿un regalo para Biden?
El gobierno de México dio un ‘golpe’ al Cártel de Sinaloa justo unos días antes de la visita de Joe Biden a México como parte de la Cumbre de Líderes de América del Norte.
La segunda detención de Ovidio Guzmán se da en el mismo día en el que ‘El Neto’, quien orquestó la mega fuga en Cd. Juárez, murió en un enfrentamiento con elementos de la Fiscalía de Chihuahua.
El Departamento de Justicia de ese país ubica a Ovidio Guzmán ‘El Ratón’ o ‘El Chapito’ como uno de sus objetivos prioritarios, esto debido a su posición de liderazgo dentro del Cártel de Sinaloa y porque es uno de los principales exportadores de drogas de todo tipo a ese país desde la captura de ‘El Chapo.