Hasta un 50 por ciento de ahorro es lo que familias de la capital tabasqueña se ahorran comprando frutas y verduras de segunda mano en la Central de Abasto de Villahermosa (CAV), en medio de la cuesta de enero de este 2023.
Se les dice de segunda mano, aunque los comerciantes o bodegueros le llaman ‘ merma’ porque son frutas, vegetales y otros perecederos que son desechados porque ya se pasaron de madurez.
Por ejemplo los plátanos con muchas manchitas negras, papas picadas, tomates maduros y cebollas con mal olor, pero que si se pelan bien son útiles en la cocina.
Sexto González es uno de los villahermosinos cuya despensa la realiza allí, a un costado del “elefante”, o sea el tiradero de esta central, donde decenas de personas llegan todos los días a ahorrarse algunos cuantos pesos.
“Te ahorras hasta la mitad, el costal de cebollas que vale 400 pesos, aquí te sale en 200, a lo mucho 250”, expresó el padre de familia y vendedor de tacos.
Por ejemplo, una caja de tomates representaba un gasto de hasta 450 pesos, en este lugar llega a costar hasta 150 pesos, en cuanto al costal de limón tiene un precio de 200 pesos.
Otro de los productos que llegan a comprar a menor precio son las hojas de lechuga, las cuales llega a vender por costales en tan solo 50 pesos. Para quienes ofertan estos productos de segunda mano, mencionan que un ingreso extra y una manera de apoyar a la economía de personas que no cuentan con el dinero suficiente para comprar verdura de primera.
SE SURTEN DE LO DESECHADO
Familias aplican el ingenio para no claudicar ante la carestía.